El Escaparate.Para cualquier consulta o sugerencia escribenos a: elescaparate@dosbarrios.com
Escuela de Futbol DOSBARRIOS Temporada 2008 - 2009
" EL FUTBOL COMO FORMA DE VIDA"
TE OFRECEMOS:
Sesiones semanales de entrenamiento
Partidos de competición los fines de semana
Equipación deportiva
Seguimiento individualizado ( se entregará a final de temporada)
Niveles:
Categoría ---> Año de Nacimiento
Iniciación ---> 03 - 04
Prebenjamín ---> 01 - 02
Benjamín ---> 99 - 00
Alevín ---> 97 - 98
Infantil ---> 95 - 96
Cadete ---> 93 - 94
Juvenil ---> 90 - 91 -92
Senior ---> 89 ...........
Reserva tu plaza en c/ Principe (Piscina Municipal) los Lunes y Miércoles en horario de tarde (18:00 a 20:00).
Teléfonos de Información:
Oficina: 925 13 72 02
Pedro Luis: 665 250 456
Juan Luis: 636 606 769
Derechos y deberes:
- El hecho de estar empadronado, se tenga o no papeles, supone el acceso a la sanidad y a la educación.
- La obligatoriedad de los extranjeros de renovar el padrón cada dos años, es una modificación de la Ley de Extranjería de 2003, (El INE ha advertido a los Ayuntamientos de que tienen que hacer campañas para avisar a los inmigrantes que se les borraría del padrón, transcurridos los 2 años).
- El ilegal tiene reconocido en nuestro país el acceso a la sanidad, a la educación y a la tutela judicial.
- El número de extranjeros que disponen de tarjeta de residencia y/o de trabajo es de 2,8 millones.
- La ciudadanía es la construcción del espacio público desde el espacio privado. Es esencial que el extranjero pueda acceder al "nosotros" común porque eso supone el acceso a la ciudadanía.
- En la integración, las comunidades autónomas son las que tienen las competencias.
- El derecho a la diferencia no debe llevar a la diferencia de los derechos. La misma ley para todos. No hay leyes para hombres o mujeres, para ricos o pobres y blancos o negros.
Mecanismos de integración:
Por ello, para evitar la aparición de sectores de población marginados permanentemente, generación tras generación, resulta de capital importancia potenciar los sistemas de integración de los que se dispone, el principal de los cuales es sin duda, el sistema educativo, en el que un decidido aumento de la inversión será necesario y rentable.
Otro mecanismo de integración es el sistema jurídico. No debe olvidarse que las relaciones de una persona con el resto de la sociedad y con los individuos más próximos, especialmente con su familia, están en buena parte reguladas por las normas de Derecho, privado y público.
Perfil del inmigrante:
El perfil de los extranjeros en España por nacionalidades y según las zonas en que se instalan es por orden de importancia: marroquíes, ecuatorianos, rumanos y colombianos, que se asientan preferentemente en Cataluña (21,4%), Madrid (20,9%), Comunidad Valenciana (15,6%), Andalucia (11,3%) o Canarias (6%).
Aumenta el número de inmigrantes que comienzan a trabajar en actividades y servicios no tradicionales como por ejemplo la informática. Hay más hombres que mujeres, excepto en el caso de los inmigrantes latinoamericanos, en los la tendencia es la inversa
Y ha mejorado, en general, su nivel de formación.
La inmigración ilegal:
Es un problema sin solución, de momento, al menos mientras se den determinadas circunstancias, que en el caso español se dan todas juntas y en grado superlativo. ¿cuáles son estas circunstancias?
- Diferencia abrumadora de nivel de vida entre países limítrofes, o próximos.
- Conocimiento, gracias a la televisión, de esas diferencias, que se consideran un intolerable agravio comparativo.
- Sistema político autoritario, totalitario o que practique cualquier otra forma de despotismo, en el país pobre.
- Desgobierno y descontrol político y administrativo en el país rico.
El ciudadano que trabajando en su país pobre vive peor que un parado en el país rico, si tiene algún modo de viajar al país rico y poner el pie en su territorio, lo hará. Lo hará aunque se juegue la vida en la aventura, aunque quede preso de la mafia que le facilitó el viaje, aunque lo devuelvan a su país y tenga que repetir varias veces el intento. Tenemos, desgraciadamente, ya cientos de ejemplos trágicos en estos desplazamientos humanos ajenos a toda regulación.
Cabe preguntarse, en esta situación, qué haría falta para cambiar las cosas y hacer posible unos movimientos de población ordenados y prácticos, evitando en lo posible que la gente tenga que abandonar sus raíces para poder sobrevivir o intentar lograr una vida mejor. La clave está en el sistema de organizar la convivencia:
- Donde había libertad y se respetaba a la persona individual, florecía la prosperidad.
- Donde reinaban la opresión y la intromisión del poder en la vida de la gente, la gente quería escapar como fuera de allí….
¿Es posible una solución?:
se equivocan, quienes piensan que ese problema se va a resolver levantando vallas de seis metros de alto o construyendo o construyendo murallas de seiscientos kilómetros en la frontera de Estados Unidos, o llenando los mares de detectores electrónicos. Estas son soluciones de emergencia, que buscan más efectos de imagen que de eficacia real y que muchos gobiernos acometen como instrumento disuasorio o para transmitir a sus electorados que desarrollan alguna iniciativa ante un problema que está empezando a alarmar a la sociedad.
En toda la mitad sur del planeta millones de seres humanos quieren huir del hambre y las enfermedades. Son una formidable fuerza de la naturaleza que romperá vallas y muros.
Llegará un momento, en que Convenciones bilaterales lograrán acuerdos de trabajo organizado, fijo o temporal… Los Estados se pondrán de acuerdo para combatir las mafias y terminar con el tráfico de personas… Y los países receptores, saturados con su capacidad productiva, empezarán a llevar sus producciones a los lugares de donde ahora proceden los inmigrantes...
Qué todo esto es todavía una ensoñación?.... Evidente. ¿Qué para llegar a este escenario todavía puede faltar una generación?.... También lo creo. Pero podemos soñar con ese horizonte, pensar que ya se están preparando las mentalidades para conseguir ese escenario...
Serán las sociedades, los pueblos, los que urjan y fuercen la solución. ¿Cómo?.... como lo han hecho siempre: con la presión y ahora con el voto….
En este terreno, se hace imprescindible lograr, especialmente los de las segunda y posteriores generaciones, compartan un bagaje cultural e ideológico mínimos, centrados en unos principios de responsabilidad individual y de respeto a la persona y a sus diferencias, principios que emanan de nuestra Constitución y que, despojados de adherencias culturales y reducidos a su verdadera esencia, pueden constituir un denominador común fácilmente compartible por la práctica totalidad de las personas.
Y a la vez se hace necesario, lograr en las poblaciones receptoras una mentalidad más tolerante y flexible, que permita una convivencia entre grupos diferentes, de forma que sean capaces de enriquecerse con ese contacto.
UN PAÍS INTEGRADOR
En 1994 el Gobierno español se planteó por primera vez tener una política específica para la población inmigrante. Se aprobó un Plan denominado de Integración de los Inmigrantes que ha sido el embrión de las políticas posteriores. Se planteaba la política inmigratoria sobre 3 ejes: la cooperación al desarrollo, el control de fronteras y la integración que pasaba por ayudar a estos colectivos en todo lo relativo a su adaptación al país de acogida.
En Abril de 2001 se creó el Observatorio Permanente de la Inmigración que tiene por función la recogida de datos, análisis y estudio de las magnitudes y características de la realidad inmigratoria para preparar propuestas dirigidas a la canalización de los flujos migratorios y la integración de los residentes extranjeros.
Mucho han cambiado las cosas desde aquellas fechas iniciales, por la rapidez con la que se incrementado el número de inmigrantes. España ha demostrado ser capaz de absorber esta gran cantidad de personas y a un ritmo vertiginoso. Según los datos facilitados por el Secretario de Estado para la Extranjería, en 2004 residían legalmente en España 1.647.011 extranjeros. En enero de 2006 se habla ya de 3,88 millones de extranjeros empadronados, no todos legalizados, lo que supone un 8,7 % de la población española.
Todos los Gobiernos, tanto el PP como el PSOE, han asumido la política inmigratoria como una prioridad, partiendo de considerar la inmigración como algo beneficioso. De hecho los inmigrantes vienen a ocupar puestos de trabajo que ya no desempeñan los españoles y con sus aportaciones a la Seguridad Social, han contribuido al superávit de ésta y a la creación de riqueza en España.
Más allá de los problemas puntuales como la discutida regulación masiva, la llegada de cayucos cargados de africanos a las costas canarias o los problemas con los menores inmigrantes, puede decirse que en conjunto los inmigrantes han sido muy positivos para nuestro país.
|