La Ermita y su Virgen

Refiere la tradición que Nuestra Señora quiso, al pasar por extramuros de Dosbarrios, quedarse. "No nos atrevemos a negar ni afirmar". 

Lo cierto es que 13 años antes de la batalla de Lepanto, en el año 1.558 algo extraordinario ocurrió en las afueras del pueblo, porque hicieron, una capillita provisional en pocos días y sin dejar obras durante 10 años quedo construida una capilla definitiva. El 2 de agosto de 1.568 se bendijo. 

A los 200 años en 1.761 retejaron y vieron vicio (defecto o deterioro en su construcción) sustancial en la fábrica y maderas y por esto el conde Teba (arzobispo de Toledo) autorizó para que se trasladare la imagen a la parroquia hasta que se terminaron los arreglos. 

Más como es tanta la devoción, les pareció poco componerla e intentaron construir una nueva y magnifica. Se obtiene permiso del ministro del estado Excmo. Sr. Roda para sacar del pósito todas las fanegas de trigo necesarias. Empiezan el derribo y creación de la nueva y es tal entusiasmo, que hasta las mujeres llevaban piedras para las paredes. En poco tiempo se levantaron las dos terceras partes, pero por intrigas y desavenencias mandó Roda devolver el trigo. 

A falta de estos ingresos se acobardaron y la obra quedo suspendida hasta el año 1.807 que acordaron reanudarlas, dando principio el 26 de Julio del mismo año. 

El pueblo que vio se iban a realizan sus deseos depositaba sus limosnas a porfía y todos los carruajes que estaban a disposición, también los pobres concurrían personalmente a cuanto se les mandaba y a la entrada del invierno de dicho 1.807, estaban cogidas las aguas. El último de enero de 1.808 se empezó el blanqueo hasta el 15 de mayo, vinieron los franceses y se mando parar las obras. 

Durante la batalla de Ocaña (con más propiedad debía llamarse de Dosbarrios) quemaron andamios para hacer lumbre dentro y empezaron a desmantelar los tejados de oriente, hasta que el cura-parroco acudió al comandante polaco suplicando mandase que no deshiciesen más y éste accedió y no hicieron más daño. 

El pueblo quedo aniquilado a fuerza de enormes contribuciones y del saqueo de la noche del 19 de noviembre de 1.809, sin caballerías para la labor. A pesar de todo el pueblo siguió conservando su devoción. 

Es de notar que habiendo profanado todas las imágenes que estaban a mano en la parroquia, echándolas de sus urnas y quemándolas, al llegar a la Virgen le quitaron con mucho cuidado la corona pero a la Virgen no la tocaron. 

El domingo de Trinidad de 1.814 se hizo una función y procesión de acción de gracias por verse libres de cautiverio y se empezó a arreglar la ermita para llevar cuanto antes a la Virgen. 

El 21 de octubre de 1.851 D. Francisco Soler Covisa natural y párroco de esta, el padre Agustín de Dosbarrios lector de teología y guardián de los Franciscanos de Consuegra, D. Pedro Encinas colegial de San Pedro y San Pablo de Alcalá, D. Ángel María Andino y el administrador, previa licencia del consejo de gobierno del arzobispado, bendijeron la justa ritual romana, después vino música, vísperas a que acudió todo el pueblo. 

Amaneció el día 22 y se hizo fiesta general. La música recoge los niños y van a misa y todo el clero y comunidad trinitaria y los oficiales del regimiento de dragones del rey de gala. Los ángeles delante del altar y el predicador y con velas al canon. 

Por la tarde procesión donde iba el cortejo de todos y muchos forasteros. 

1.Escuelas con bandas y cruces. 

2.Después guión. 

3.Hombres en dos filas y estandartes. 

4.4 niños ángeles con sus atributos (escogida como el sol, hermosa como la luna, etc.) 

5.Carroza tirada por 6 ángeles y el director de blanco, banda, gorra guarnecida. 

Guardando la carroza, la compañía de granaderos del regimiento de dragones, cuya música alternaba con la otra. 

Toda la carrera colgada y adornada con recibimientos y delante 3 banderas. Calle de la novia a la plaza Mayor, Santiago, Matallanos a puerta Ocaña, Cercas a arco de la Mata y Ermita. ¡Allí vivas y lágrimas de gozo!. Por la noche dos árboles de pólvora en eras. 

Al día siguiente salieron los músicos y los niños ángeles, clero y pueblo y van a la ermita y no cupo ni la mitad, y se hizo fuera como la anterior y por la tarde salve y se dio fin a la fiesta de nuestra Madre que quedo por protectora de los vecinos de Dosbarrios, labrador, soberana y defensora de todos sus bienes. Al domingo siguiente hizo su función anual la cofradía y por la tarde se fue cantando el rosario con la música del regimiento de dragones. Posteriormente fue restaurada por Dª. Antonia Mena en 1.879. 

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